En la búsqueda de los sitios que inspiraron a Roberto Bolaño y a Mario Santiago en el Distrito Federal, decidí visitar el famoso Café Quito cuyo verdadero nombre es Café La Habana. El menú incluyó un legendario café con leche, pan dulce y unos chilaquiles fabulosos. El lugar se ve demasiado decente, jajaja, francamente esperaba algo mucho más marginal, pero ¿quién soy yo para juzgar los gustos de los detectives salvajes? Acá dejo las fotos:
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