martes, 27 de abril de 2010

Concha Urquiza

Ayer, leyendo a Concha Urquiza puse un verso de su autoría en messenger, y mi querida Manita, saliendo de la nada que es el estado offline se rifó aventándome otro pedazo de poema de doña Concha. En honor a esta bonita conexión poética-galáctica-digital, aquí les dejo un poemita de Urquiza, de mis favoritos:

Tus ojeras*

Para mi hermana María Luisa

Hay en tus ojeras luna diluida
y olor de jazmines, y triste cantar,
la nostalgia en ellas quedóse dormida,
disuelta en las perlas de un dulce llorar...

Cuando lloras cantan tus lágrimas puras
los himnos sagrados que Eros formó,
y hay en tus arcanas pupilas oscuras
los hondos misterios que Apolo cantó.

Desmayan los sueños en sus tristes rasos
que mudos semejan pálidos ocasos...
pálidos ocasos de riente ilusión...

Mientras sus hogueras tus labios encienden
y tus dos ojeras en tu rostro prenden
el lirio azul pálido de su corazón...

México, julio de 1922

*Concha tenía 12 años de edad cuando escribió este poema.

Inspirado en una canción de los Dears

Ayer encontré el poema perfecto para ti,
y cuando quise dártelo ya no estabas.

Lost in the plot

sábado, 24 de abril de 2010

Siguiendo a Mario Santiago

Hasta hace poco desconocía la existencia del poeta Mario Santiago, fue cuando comencé a buscar información relacionada con Roberto Bolaño y su novela Los Detectives Salvajes cuando me enteré de que el personaje de Ulises Lima existió en forma de carne y hueso, y no sólo eso, sino que vagó, se embriagó, escribió y básicamente embarró su existencia en mi amadísima Ciudad de México. Éste hecho tiene mucha importancia para mí porque creo que una obra también es reflejo del lugar en dónde se escribe, de la personalidad del entorno que acoge al escritor y que impregna las palabras de la sutileza de sus aromas, sus sonidos y sus recovecos.

Conocer el París de Cortázar, Beijing de Amy Tan, los paisajes nórdicos de Hamsun, la bestialidad de las carreteras norteamericanas de Kerouac, el Japón de Kawabata, me había parecido algo lejano y completamente irrealizable, por cuestiones económicas y sobre todo de temporalidad, puesto que parece imposible recuperar por entero lo que significaron esos lugares en periodos de tiempo tan específicos. Sin embargo, leer a Bolaño, aunado al hecho de que vivo en la ciudad en la que transcurre una buena parte de la novela, me hizo pensar que era posible recorrer y recobrar el espíritu del México de los 70's, de la universidad, de la colonia Condesa, de Bucareli y de las cantinas del centro histórico. Me hizo pensar que actualmente el arte sigue siendo el negocio de unos cuantos, ahora más alejado del oficialismo de entonces, pero peligrosamente cercano a un círculo marcado por el esnobismo, que segrega, estigmatiza y estratifica las expresiones.

Consideré homenajear al genio de estos personajes a través de las letras, pero siendo su humilde servidor tan lerdo en esos menesteres me pareció una mejor idea dedicarle algo de tiempo a seguir el rastro de estos personajes a través de la Ciudad de México y comienzo por el lugar en el que murió Mario Santiago: el cruce de Boulevard Aeropuerto y calzada Ignacio Zaragoza.

Este sitio es peligroso, por lo que no me parece prudente el uso de cámaras si usted pasa por ahí, amigo lector, y desea tomarse la foto del recuerdo en ese lugar tan significativo. Al transitar por Ignacio Zaragoza se pueden ver muchas cruces en los camellones, algunas con flores artificiales, algunas sin nombre. Al llegar a la estación del metro Aeropuerto los vendedores ambulantes llenan las banquetas de productos tan variados como ropa, comida chatarra, puestos de tacos que desprenden olores nauseabundos, equipos electrónicos, música y películas pirata. El piso es grasoso, los autobuses arrojan humo negro que cubre la cabeza, el sonido de las bocinas es aturdidor y cruzar la calle es un reto: una prueba de valentía y agilidad aún para los que van en sus cinco sentidos. Zapaterías y tiendas de ropa deprimentes, un supermercado y un restaurante de cadena. Sin duda no es un lugar lindo, es, de hecho, la representación del fallido sueño mexicano, representado por los miles de campesinos que vinieron por muchos años a la capital a buscar trabajo ante el abandono del campo y que se asentaron en las delegaciones y municipios más alejados que hoy forman el área metropolitana de la ciudad (para muestra vea usted la película El mil usos de Roberto Rivera).

Fue en ese sitio donde Mario Santiago nos dejó a nuestra suerte, sin sus poemas, sin esa pasión que bien podría llamarse fuerza, y sin esa demencia que parecen tener los seres con agallas.

Próximamente añadiré otros sitios a medida que vaya re-recorriendo la ciudad.

viernes, 16 de abril de 2010

Se ve bien bonita la Tracy verdad?

Se dice que el mayor reto para una banda son las presentaciones en vivo. Donde se distingue entre músicos capados y músicos con agallas. En mi experiencia la relación entre el público fluctúa entre el tedio de las canciones que la banda se ve obligada a tocar y el éxtasis orgiástico que se alcanza en la interpretación de los sencillos exitosos. Son contados los casos en los que el artista tiene un catálogo lo suficientemente respetable como para mantener al público atento y cantando una canción tras otra, sobre todo en un nicho como el de las bandas independientes y en una era en la que los nombres apabullan a la memoria más prodigiosa. En esta contexto Camera Obscura es una banda con agallas, con un catálogo sólido y con sencillos que cumplen perfectamente con su cometido, sin embargo, algo sucede cuando se suben al escenario que no logran cuajar actuaciones redondas: sabes que pudo ser mejor.

La banda vio éxito y reconocimiento con su tercer material. Con el LP Let's get out of this country llegaron a muchas personas, a muchos países (su primera visita a México) y se mudaron a una firma legendaria, con un respaldo moral y operativo mucho más importante que el que les podía ofrecer la pequeña y entrañable Elefant. My maudlin career los lleva este año a Coachella y ya los ha traído dos veces más a la Ciudad de México.

¿Qué sucedió entonces en el lunario? Vimos a un conjunto con una capacidad interpretativa monumental (se acuerdan del silencio que se hizo cuando Tracy cantaba con los ojitos cerrados "Dory Previn"), que negó el trabajo de sus dos primeros discos. Esto no representaría un problema para mí si no me parecieran dos trabajos extraordinarios, que tienen muchas de las mejores composiciones de Tracy y en las que exponen su esencia. En lo personal creo que la mayor parte de su legado está en esos dos primeros discos, llenos de melancolía: "I don't believe in anything, so you may as well forget about me."

De ninguna manera demerito el gran concierto que dio la banda (cantamos las 16 canciones que tocaron), sólo digo que tienen el potencial de hacer eventos apoteósicos, si se reconcilian con esos dos primeros ingratos discos.

Agradezco a mi querida Tijeras por inspirar el título de esta entrada.

domingo, 4 de abril de 2010

Zombie Strippers

Esta es la primera entrada al blog y se la quiero dedicar a una peli que vi ayer.

A medio camino entre la burla, la moralina, la crítica a la administración Bush y el porno podemos encontrar esta película de zombies. La trama se centra en los sucesos que ocurren al interior de un bar de strippers cuando una de ellas es mordida por un zombie que le transmite un virus muy especial (cuyas extrañísimas características justifican lo que ocurre después en la película) y usa sus encantos y talentos para atraer a los clientes y matarlos durante los privados. Algunas de sus compañeras se le unen y forman un pequeño grupo de strippers que enloquecen a los hombres con sus impresionantes movimientos y atraen a nuevos clientes al bar, es decir, a nuevos bocadillos y zombies potenciales.

El director Jay Lee se formó en la escuela de cine serie B, cosa muy notoria por detalles como la fotografía de algunas escenas y por el muy elocuente manejo de las escenas de enfrentamientos, pero trata de darle un giro a la película al diferenciar la inteligencia de los zombies y al apelar a una interesante reflexión en el plano sexual.

No sé que tanto la disfrutaría una mujer considerando que buena parte de la película gira en torno a los bailes de Jenna Jameson y compañía. Si el lector o la lectora está interesada en aprender a hacer striptease es posible que vea en este filme una buena oportunidad de conocer las artes del tubo. Por lo demás, no hablamos de una grande del género (le falta sangre, en varios sentidos), sin embargo se defiende, logra mantener la atención del espectador y hasta tiene algunos momentos interesantes.